Yo pienso, pienso y pienso, se arma una telaraña dura y casi irrompible en mi cabeza. Comienzo, nudo por nudo. Tejo conclusiones, sentimientos, dudas, todo. Trato de destejer y nada. Armé algo tan engorroso que destejer no es la opción. Debo caminar en las linderas de la telaraña y enfrentar uno a uno mis nudos. Los nudos más grandes son las dudas. No mis dudas, dudas de ti, de tu sonrisa, tus silencios, no sé nada. Me prometí no volver a pisar el falso ni a ciegas y es lo que estoy haciendo. El nudo es gigante, cambia de colores dependiendo del momento, de tu mirada, cambia de tamaño por las mismas razones. ¿La solución? Tres, sólo he contemplado: 1.- dejar que crezca o desaparezca el nudo a medida que pasa el tiempo, que fluya la duda, que vaya y venga. 2.- cortar la cuerda principal del nudo, sin contemplaciones, sin duda. De raíz. 3.- enfrentar la duda con la fuente principal y comenzar una onda que probablemente lleve intensidades, complicaciones. Yo sólo quiero ser feliz y lo soy cuando estoy contigo. ¿Cómo hago? Este arte no es para mí.
Esto es una palabra para el mundo, para ti, para mi, para todos, para quien le guste mi visión de la vida y de las situación; también para quien quiera oponerme y argumentar su oposición... Bienvenidos todos a Mis Ojos de Papel...
miércoles, 4 de agosto de 2010
Nudo de dudas
Yo pienso, pienso y pienso, se arma una telaraña dura y casi irrompible en mi cabeza. Comienzo, nudo por nudo. Tejo conclusiones, sentimientos, dudas, todo. Trato de destejer y nada. Armé algo tan engorroso que destejer no es la opción. Debo caminar en las linderas de la telaraña y enfrentar uno a uno mis nudos. Los nudos más grandes son las dudas. No mis dudas, dudas de ti, de tu sonrisa, tus silencios, no sé nada. Me prometí no volver a pisar el falso ni a ciegas y es lo que estoy haciendo. El nudo es gigante, cambia de colores dependiendo del momento, de tu mirada, cambia de tamaño por las mismas razones. ¿La solución? Tres, sólo he contemplado: 1.- dejar que crezca o desaparezca el nudo a medida que pasa el tiempo, que fluya la duda, que vaya y venga. 2.- cortar la cuerda principal del nudo, sin contemplaciones, sin duda. De raíz. 3.- enfrentar la duda con la fuente principal y comenzar una onda que probablemente lleve intensidades, complicaciones. Yo sólo quiero ser feliz y lo soy cuando estoy contigo. ¿Cómo hago? Este arte no es para mí.
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Nudos y dudas para suelen confundirse... te entiendo, así somos las libranas: de tanta necesidad de equilibrio, tejemos una maraña que luego es muy difícil de desarmar. Yo creo que los caminos dependen del nudo, es decir, a veces toca cortar, a veces desenredar (con consecuencias y todo) y a veces dejar que "circule la duda", observarla y no engancharse con el nudo. Lo importante es que no se atrape la araña gigante y que no se adhieras a tu propia construcción.
ResponderEliminarMe encantó, corto y claro con todo y nudos.
Graciassssssssss! :) Si, creo que dependen del nudo uno corta, lo deja circular, desendedar o loque toque. Y la acotación de la araña fue muy certera!
ResponderEliminarPor qué somos así?